Todos o la gran mayoría, esperan las promesas navideñas…

Que el principal ministro fantasma del gobierno de Alicia Kirchner haya dicho impúdicamente que fueron “dos años muy difíciles” sin pedir perdón a los ciudadanos de a pie, me produce dolor de estómago… náuseas.

Puede ser tan insolente un personaje político de esta investidura, sin disculparse por todo lo que han hecho mal, el desprecio constante a la sociedad no militante. Reírse en la cara de los jubilados en momentos de firmar un acta, que en absoluto cumplió.

No puede, repito no debería mentir el ministro fantasma de Gobierno cuando se refiere a la situación financiera de la provincia, diciendo que se hizo un “supuesto” para resguardar el empleo de los trabajadores estatales.

Debería haber dicho, que si no hubieran traído, la cantidad de ñoquis inútiles para todo servicio de distintos lugares del país, para incorporarlos a mansalva, podría haber mencionado que si no hubiera instalado en nepotismo de nombrar, esposa, concubinas, parejas, hijos, tíos o primos en el estado provincial, no habría este bestial déficit?

Pero no, en una tribuna política en la ciudad de puerto Santa Cruz, se animó a decir este ministro fantasma una tonto frase “Nosotros ponemos la cara todos los días por nuestros empleados”

¿A qué se refiere este personaje menor de la política del fpv, cuando dice que ponen la cara? ¿Cuándo enfrentaron a la ciudadanía y le dijeron que no saben, no pueden o no quieren darle un servicio de salud digno, una educación a sus hijos, una justicia que llegue a tiempo en sus procesos y no este dormida en este letargo del nunca terminar?

Que parte me perdí? Cuando este gobierno de Santa Cruz. puso la cara en algo? Cuando soluciono un conflicto? De qué manera explicó la hoja de ruta que llevarían adelante?

La respuesta en sencilla  y contundente, ninguna vez, nunca pusieron la cara ni tampoco dieron respuestas a las demandas del ciudadano de a pie santacruceño no militante.

Y vale aclarar que digo no militante, porque hay un 30% de militantes, cargos políticos y algunos convencidos que creen que en santacruzlandia todo está bien, que vivimos en un paraíso, como nunca antes ocurrió.

Esta cita es textual, y muestra una exorbitante inmoralidad, increíble que sea dicha sin ponerse colorado “nosotros damos la cara por nuestros empleados públicos, la estamos poniendo todos los días y estamos trabajando por ellos. Creo que es el momento de que nos demos cuenta de que hay que unirse y trabajar de una manera distinta”

Cualquier que escucha esta cita, dice que se trata de alguien que recién asumió y que no conoce –cómo es este caso- la realidad que lo circunda, pero no estamos ante un personaje que lleva dos año y dice siempre lo mismo, como si tratase de convencer a quien lo quiera escuchar, que han realizado una tarea titánica, cuando la realidad muestra que ni si quiera se han movido un centímetro de su propia mezquindad.

Para no variar el discurso del ex fpv, acusó una vez más al gobierno nacional de cambiemos, de todos los males, indicando que la Nación “no acompañó” a la provincia“.

Tal vez merezca algunos minutos cuando el ministro fantasma que dice estar en la cartera de gobierno, dirigió críticas a la oposición, mostrando una vez, que la culpa siempre es del otro, nunca de ellos.  

“desde el Gobierno Provincial estamos cansados de esta doble vara que estamos viviendo nuestra provincia, de la hipocresía de ciertos sectores de la oposición y de otros sectores”.

Cabría decirle a este personaje ignoto del oficialismo local, que todos los ciudadanos de a pie no militantes, estamos cansados de ellos, de su ineptitud, de su cobardía intelectual, de su actitud despótica y hegemónica, nosotros los santacruceños de buena leche, si estamos cansados de un gobierno, que no ve, no escucha, ni habla con la sociedad.

Todavía no entendió que vienen perdiendo las elecciones legislativas por segunda vez, y que solo siguen en el poder por la trampa electoral que pergeñaron en matrimonio con el deshilachado pj, dado que de no ser así, no estarían en el gobierno.

No creo que merezca dedicarle más tiempo a este ministro fantasma, solo pondré a vuestra consideración una frase para cerrar, este triste capitulo del ministro todo poderoso de Alicia Kirchner en el gobierno, ”vamos a dejar la vida para evitar que algunas cosas sucedan”

No entendieron que se acabó, que el populismo fundamentalista de izquierda oportunista, perdieron las elecciones en todos los ámbitos que se han presentado últimamente, no es ninguna controversia bolivariana, no hay que dejar la vida, ni mucho menos, solo hay que trabajar decentemente y dejarse de robar por medio de la corrupción, es tan simple como eso.

Siguiendo la práctica de las buenas lecturas, di con un texto de Guillermo Oliveto que es un experto en consumo y presidente de la consultora W…

“En nuestro país el pesimismo fluye mucho mejor que el optimismo. La cultura popular ha sabido expresarlo reiteradas veces. Basta repasar la historia para comprender las razones. Una y otra vez ante el comienzo de un nuevo ciclo político y económico la sociedad confió y creyó, para finalmente terminar decepcionada”.

Los números no hacen otra cosa que darles crédito a los desconfiados. A comienzos del siglo XX llegamos –en la argentina- a estar entre las diez principales potencias del mundo.

Hoy ocupamos el puesto 21° en PBI y mucho más bajo en múltiples variables que hacen a la calidad de vida. Hace muchos años que estamos estancados en el estándar de los países de ingresos medios – entre los 10.000 y los 15.000 dólares de PBI per cápita- y tenemos una inequidad propia de sociedades fragmentadas.

A mediados de los años 70, la clase media representaba más del 70% de la población, hoy es el 45%. En 1980 teníamos pleno empleo y la pobreza no llegaba al 10%.

Hoy el desempleo es del 8,7% y la pobreza llega al 28,6%. Tenemos el mismo mercado de consumo masivo que en 2010, y si lo medimos per cápita, igual que el de 1998.

Pero ¿qué pasaría si esta vez saliera bien? Peter Drucker, considerado padre intelectual del management (algo así como la Técnica de dirección y gestión de empresas), afirmaba que “la cultura se come a la estrategia en el desayuno”.

No hay estrategia que se pueda llevar a cabo si no se la apropian quienes la tienen que ejecutar. En el deporte, los jugadores. En una empresa, los equipos de trabajo. En un país, la gente. Por lo tanto, es clave saber si los ciudadanos creen en esta posibilidad de éxito.

Sobre la base del relevamiento de Contexto y Clima Social que realizamos podríamos afirmar que hoy los argentinos sí creen. El 70% opina que nuestro país tiene una buena oportunidad de desarrollo de aquí al 2030. El 76% quiere que al Gobierno le vaya bien y los mercados coinciden con lo que piensa la gente.

No obstante, No hay que ser ingenuos. Vivimos en un mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo. Son muchos los que piensan que en ese entorno es un sinsentido pensar el futuro. Y en la Argentina, directamente un delirio. Siempre habrá algún “cisnes negros” locales que lo demuestren. Por caso los conflictos creados por estos sui generis aborígenes impulsados desde la política basura, dado que durante una década estuvieron oculto, pero cuando cambio el gobierno estallaron con reclamos.

La desaparición del submarino ARA San Juan mezcla de olvido, malas gestiones, decisiones políticas incorrectas, resabios de corrupción, son 44 muertos que se muestran como un gran cisne negro, que no son más que los sucesos imprevistos y raros que desencadenan a veces en tragedias o hechos impactantes.

Si extendemos la proyección de un ciclo expansivo hasta 2025, nuestra economía podría crecer un 32% acumulado. Ese crecimiento, de acuerdo con los planes presentados y en ejecución, vendría acompañado de una revolución de la infraestructura -cloacas, agua potable, asfalto, viviendas, urbanización de barrios vulnerables, trenes, rutas, aviones, aeropuertos, energías renovables, shale gas y shale oil-, un upgrade tecnológico -celulares, Internet, computadoras, software-, desburocratización del comercio e impulso al desarrollo empresario, tanto para el mercado interno como para las exportaciones.

En caso de verificarse esta hipótesis, podría darse un proceso de movilidad ascendente, no exponencial, pero sí relevante. El Gobierno se ha puesto dos objetivos centrales como parámetros de su gestión: bajar la pobreza y crear empleo de calidad. Ambos compatibles con un sendero de progresiva mejora social que explica, junto con las condiciones de gobernabilidad y la fragilidad de millones de argentinos, los motivos del gradualismo.

La clase media, que a pesar de haber caído tanto continúa siendo en términos relativos de las más importantes de la región, podría pasar del 45% actual al 53%. No parece mucho. Sin embargo, son casi cinco millones más de habitantes con alto potencial de consumo.

La Argentina es, por tamaño de su población, su historia, su economía y su mercado de consumo, el tercer país de la región. En 2014 se ubicó, según la Cepal, en el sexto lugar para atraer inversiones, detrás no sólo de Brasil y México, sino también de Chile, Colombia y Perú. Con sólo regresar a su lugar natural, la llegada de fondos destinados a la economía real se vería facilitada.

Finalmente, volviendo a la realidad que se vive aquí, en Santa Cruz, todo sigue paralizado, inclusive hoy hubo una concentración en las calles céntricas de la mesa de unidad sindical, que tuvo un punto de coincidencia con la actitud del gobierno provincial, ganó la apatía, la sumisión social, que solo espera en silencio que anuncien en algún momento el pago de los sueldos y jubilaciones de noviembre, y que le hagan promesas navideñas para el sueldo de diciembre y el aguinaldo.

La constante es el abandono, la indolencia el no hacerse cargo y mentir, es decir, por sobre todo, seguir con la falacia, como única herramienta de gobierno…

Que Dios nos bendiga…  

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