Las dos caras de la Argentina, la del gobierno saliente y la administración que viene.

Otra vez, volvimos a lo de siempre, los reclamos y los paros, no tiene prensa, se acabó la campaña política y la empatía proselitista, la medida de fuerza, se desarrolló en silencio, pero visibilizados por la ciudadana, que se dieron cuenta que hubo paro docente y que apareció nuevamente en la escena la asolación de profesionales de salud, aprosa, que estuvo meses sin dar señales de vida, aunque parezca, una frase de humor negro.

Todo, parece encaminarse al discurso de la épica que la reconstrucción de la Argentina, que cada vez que asume un gobierno la repite como un rosario, para culpar al otro, sin nunca sus propias culpas, pero esto no tiene remedio es parte del folklore nacional y popular del país.

En la segunda parte del programa, vamos a escuchar juntos, dos fragmentos breves de discursos, uno del presidente Macri y otro del presidente proclamado AF, en el mismo lugar, pero en diferentes horarios, fue en la asamblea de la UIA.

Los mismos tienen prácticamente la misma duración y muestran acabadamente dos visiones de país, totalmente diferentes, no será motivo de esta columna anticipar, una opinión sobre los mismos, sino que será, tarea del ocasional oyente, si así lo desea,  de sacar su propia conclusión, sobre el país que se viene, todo enmarcado en las palabras, que actúan como una herramienta política, que anticipa prácticamente con exactitud matemática, como será la Argentina de los años venideros.

De aquí al 10 de diciembre, intentaré, dar la mayor información posible, sobre que queda y cómo piensan encarar la nueva, gestión. Al momento uno dice que deja sentada bases firmes, pero que faltó tiempo y suerte, el que viene, indica que está por entrar en un pantano. Como siempre el tiempo tendrá la última palabra.

Tal vez, todo comentario queda invalidado, estamos en la previa de las fiestas populares democráticas, por la asunción de las autoridades provinciales reelectas, y las municipales, que días después se sumará al inicio, del tercer periodo presidencial de CF.

Que tendrá luego su continuidad con el 19 de diciembre en ciudad gótica, que ya ha anunciado, que será un gran festival de cumbia, con lo cual la alegría y la felicidad llegará para miles de adherentes y fieles seguidores del ex fpv.

¿Para qué seguir hablando de desventuras, si todo el mundo está feliz…? 

Un cambio de verdades relativas anticipa el recambio de poder en pocos días. El discurso de los que vuelven empapa al conjunto e instala miradas diferentes, convicciones opuestas, juicios inversos. Esa transformación rotunda terminará de concretarse con Alberto Fernández ante la Asamblea Legislativa.

Dos datos básicos conducen a anticipar que el nuevo presidente describirá al país que recibe como la obra diabólica de los enemigos del pueblo. Según el periodista Sergio Suppo. Es lo que vino diciendo durante toda la campaña electoral junto a su mentora, CF.

Nada indica que AF, cometerá, el mismo gravísimo e irreparable error de Mauricio Macri, que en 2015 soslayo decir lo que sabía y lo que pensaba con la excusa de no “asustar a los argentinos”.

Ya puede inferirse por anticipado, que cualquier dificultad, que tenga a Alberto Fernández durante su mandato será, según el discurso cristinista, absoluta responsabilidad del macrismo. El kirchnerismo es especialista en relatos, con lo cual, no le será difícil, volver al el.

No es una simple utilidad política descargar la culpa en Macri. También servirá para justificar los tragos amargos que los presidentes suelen usar a su llegada, en especial a quienes no lo votaron.

Ya no es un secreto que la carga impositiva para afrontar la “desastrosa y terrible herencia de cambiemos” deberá ser asumida por los votantes que no apoyaron a los AF: es decir el sector rural, que seguirá pagando altas retenciones a las exportaciones, y la cada vez más importante clase media, -o mejor dicho la que se auto considera como tal- que no puede soñar con pagar menos impuesto a las ganancias ni a los bienes personales.

Cuidado. Para el nuevo gobierno de CF y el cristinismo/kirchnerista, todos los que estén contra ellos y su gobierno,  serán insolidarios, oligarcas, cipayos, y vendepatrias, a los, que se atrevan a criticar otro aumento de impuestos. Macri ya los subió, aunque ahora también será AF, pero por culpa de los otros que se fueron.

Ya se ha oído que los periodistas críticos, que investigan la corrupción k , pasaran a la categoría, de inventores de fantasías, cuando no serán considerados en la categoría de delincuentes comunes. Ese es parte del nuevo relato. Lo más viejo de lo nuevo, en realidad. Es la intolerancia al periodismo crítico lo que está regresando.

Perturba hondamente, que en la ya extendida cadena de la alegría y el ánimo nacional se descubran cada vez más seguido, declaraciones y también en textos indicando que, sin vergüenza ajena, que el hijo de CF, Máximo Kirchner es un estadista, un pacificador, un hombre abierto al diálogo y al compromiso plural. Todas condiciones supuestas que nadie puede comprobar o que se haya visto o escuchado.

Y en la sección, se viene un cambio político en el país y tal vez también, en la provincia, marcando que lo peor, es que se van lo que servían para algo.

Por ello, están llegado, tardíamente los discursos, dicho esto, porque quienes fueron útiles al consenso y al diálogo, en el gobierno nacional, y que no fueron suficientemente aprovechados, por cambiemos, ya saliente, y una prueba de ello, fue la despedida del presidente de la cámara de diputados de la nación, hablamos de Emilio Monzó, un abogado y político de origen justicialista, que se integró en el 2015 a la alianza Cambiemos.

Dijo entre otras frase, al despedirse…”la experiencia de los últimos años nos deja -entre muchas otras- una gran enseñanza: la grieta no es el camino. Dividir a los argentinos, agravar diferencias, caer en reduccionismos de blanco o negro, apostar a los antagonismos no conduce a una Argentina previsible y constructiva, sino todo lo contrario: nos empuja hacia un mayor estancamiento. Nos condena, además, a una cultura política primitiva, reñida con el diálogo y con la búsqueda de consensos esenciales”.

Siempre considerado por propios y extraños, como un componedor, Monzo, al igual que el ministro del interior Rogelio Frigerio, también de pasado justicialista, ninguno de los dos, tuvo la incidencia, que debieron haber tenido, ambos, indicados como componedores de diferencias, como pocos, sumado a otro personaje político como Miguel Ángel Pichetto, que sí tuvo su fugaz lugar, destacado, a integrar, la candidatura frustrada el 27 de octubre.

Dijo Monzo al ser aplaudido de pie, por toda la cámara de diputados: “La delicada situación que atraviesa hoy la Argentina nos impone más que nunca el desafío de encontrar puntos de acuerdo. Debemos tener la sensibilidad y el talento necesarios para leer la voluntad ciudadana con humildad y sin rigideces. Es una obligación que nos cabe a todos los que tenemos responsabilidades políticas e institucionales”.

Debemos mirar por encima de la grieta, tender puentes y actuar con prudencia y equilibrio. Se trata, en definitiva, de hacernos cargo. Lo contrario implica someter a la Argentina a más tensiones y desencuentros. Eso llevaría, inexorablemente, a una zona de oscuridad e incertidumbre que genera mayor sufrimiento y por tanto hay que trabajar para evitarlo.

Quizás, no sirva de mucho, pero tanto Frigerio, como Monzó, fueron útiles, reconocidos por propios y extraños, vale recordar, que tanto el gobernador reelecto Alicia Kirchner, como el ex vicegobernador González, ya diputado nacional electo, siempre fue considerado como un buen nexo a Rogelio Frigerio.

No quedará seguramente en el recuerdo aquellas frases fuera de lugar, sobre que aquí tenemos veredas calefaccionadas, o que estamos siempre con las ventanas abiertas, o que andamos en ojotas, porque el no haber visitado nunca nuestra realidad, los privó de hablar con propiedad, no obstante, sin hoja de ruta, ni haber logrado nada para que Santa Cruz, fuera más transparente, igualmente envió partidas, como jamás había recibido la provincia.

Ahora, finalmente, comenzó la fiesta cívica nac&pop en ciudad gótica, Río Gallegos, se llevó a cabo la ceremonia partidaria donde recibieron sus diplomas como electos, Alicia Kirchner junto al vice gobernador, Eugenio Quiroga.

Inmediatamente después, siguieron los diputados por lista sábana –comúnmente llamada, distrito único-, luego los diputados por pueblo, los intendentes y concejales de los municipios, y comisionados de fomento de toda la provincia de Santa Cruz.

El gobierno tuvo asistencia perfecta, algunos miembros del Poder Judicial federal y provincial, y los ministros del actual gabinete de provincial.

Y la nota más destacada, según la cadena de la alegría y el ánimo rentada oficial, quien presidió simbólicamente y fue centro de todos los saludos, miradas y adoración militante, que ocupó un lugar de privilegio en la primera fila, fue el abogado Carlos Zannini, quien vale recordar, integra el directorio del Banco que solía tener el nombre de la provincia, en representación del gobierno de la provincia y que dentro de unos días, ocuparía un cargo sumamente destacado en la nación, que le permitirá control todo el movimiento judicial del país.

Son pocos los días, que quedan ya para la asunción formal, donde se conocerán los nuevos ministros y subsecretarios del reelecto gobierno de Alicia Kirchner, se comprobará, si todo seguirá igual, o si se puede alimentar alguna mínima esperanza…

En tanto en el gobierno nacional entrante, el 6 de diciembre develará, quienes serán los ministros y cómo ha de ser la orgánica de los ministerios nacionales, no hay precisiones, si habrá bosquejos de cómo será la política económica desde el 10 de diciembre o si habrá que esperar, hasta los primeros discursos de CF y del propio AF, seguirá la incertidumbre.

Mientras tanto, aquí en ciudad gótica, están todos felices, habrá cumbia, grupos musicales en el aniversario de la ciudad, el resto, los problemas, se verá más adelante.

Lo importante ahora, es que el soberano de a pie, tenga un aniversario de la ciudad gótica, a toda fiesta y con mucha alegría, y hasta quizás con una visita al cajero automático, lo demás es secundario, pero… por esto es lo que se votó.

Que Dios nos ayude…

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