Las cifras duelen, y el relato del gobierno también…

Los animadores de la economía, tienen en sus análisis dos inquietudes análogas y concurrentes.

Si por algún fenómeno cósmico, el Gobierno nacional –aplica para el de Santa Cruz, también-  se recupera del ahogo electoral.

O si en otro extremo, pierda en noviembre por la fuerza social centrífuga de las Paso, estaría más que firme, que. No tienen en el gobierno, un conocimiento cabal de la solidez de las dificultades.

De la necesidad urgente de un plan de estabilización y de los plazos acotados, para una renegociación de la deuda con el FMI.

Pero no es más que suficiente prueba, para comprobar la ineptitud del gobierno, que ahora clama la ayuda de Dios, para ganar las elecciones.

Se equivocan en todo, por ello, también fallan en el diagnóstico y en el tratamiento necesario para la curación.

El origen de la pérdida del consumo, es exclusivamente, por la inflación, que deteriora los ingresos.

La reparación, no son los aumentos de salarios, planes y jubilaciones que llegan siempre tarde.

Nunca fueron los “acuerdos” de precios obligados desde un escritorio, del censor de turno, que corren detrás de las voraces remarcaciones.

Lo que hay que hacer, es no demoler aún más la moneda, pero, por lo visto en estos 22 meses.

La táctica del cristinismo, el instituto patria y la Cámpora, consiste en emitir más y más billetes.

Hasta ahora, todo resulta más que obvio, Cristina Elizabet Fernández, necesita a quien echarle la culpa de su propio fracaso.

No está dispuesta a pagar ningún costo, ella se considera a sí misma que es la voz del pueblo, la enviada de los dioses.

Por eso necesitan, -ella y sus seguidores fieles interesados en seguir siendo millonarios- a alguien que, pague el costo en caso, de que se repita la derrota, de las PASO, en las elecciones generales.

Y esto incluye al gabinete que ella misma eligió hace unos días, los que quedan y hasta el propio delegado designado, que es el Pdte. Alberto Fernández.

Esto es innegociable, todos van a pagar, si ocurre otro descalabro electoral el 14 de noviembre.

Aunque esto signifique, el costo de una crisis institucional de consecuencias impredecibles.

Para el economista Roberto Cachanosky:

A esta altura del partido, debe haber pocos economistas que nieguen que estamos inmersos en una crisis económica que adquirirá mayor dimensión.

La cual ocurriría luego de todos los problemas acumulados, más la fiesta de consumo que está implementando el Gobierno de cara a las elecciones de noviembre.

¿A cuál de las anteriores crisis podría asemejarse?.

Todo parece indicar que será una mezcla de varias crisis, porque resulta multicasual. 

Simplificando, estaríamos frente a una crisis que se parece a la del 2001.

En la baja credibilidad que tiene el Presidente, a la del año 1975 por la distorsión de precios. Y a la de 1989 por el gasto fiscal.

A lo mejor, la diferencia con las dificultades anteriores, son los escasos muros de contención social, que hoy quedan.

Dado los altísimos índices de pobreza, indigencia, pérdida de esperanzas y desempleo.

Lamentablemente, para sortear este abismo en el que dejó caer al país, el cristinismo y la Cámpora, se va a requerir un gobierno de consensos muy compacto.

Término -que no está en el manual k-  y con un programa económico ortodoxo para evitar más calamidades.

Para darle una definición técnica, se puede decir que la economía ortodoxa es una corriente económica basada en el racionalismo económico del individuo.

La maximización de la utilidad y los modelos económicos de equilibrio.

No hay que asustarse, ni deben lanzar voces desgarradoras al Olimpo, los seguidores ultra, K.

El Pdte Néstor Kirchner, abrevaba en escuelas ortodoxas de la economía como la keynesiana, la neoliberal o la Escuela de Chicago.

Y sus pilares básicos son la racionalidad, la mejora de la utilidad y la tendencia a un equilibrio. 

No son malas palabras, indiscutiblemente que hay que dejar de lado el populismo berreta, el asistencialismo.

Y gastar solo lo que se produce y recauda, trabajar, atraer capitales productivos, eliminar la corrupción.

Otorgar seguridad jurídica y desde ahí generar riquezas y estabilizar la moneda, para lograr seguridad fiscal, No es imposible se hizo, y se debe repetir.

Debo volver a santacruzlandia, que siguen con lo mismo de tener miles de vacunas guardadas.

Y someter al ciudadano a burocrática quiniela de turnos, en la página www.santacruz.gob.ar/vacunarparaprevenir

Hasta este momento llegaron 473.011 vacunas.

Y aplico de la 1er dosis 212.382 y de 2da dosis 155.352.

Desde el año pasado se vacunaron a 368.040 personas. 

Hay guardadas, en Santa Cruz, en este momento, conforme al monitor de vacunación, del ministerio de salud de la nación, 104.738 vacunas.

Y se aplicaron desde la última actualización aproximadamente 230 vacunas.

La provincia de Santa Cruz registra 985 muertes atribuidas a COVID19, desde que comenzó la pandemia.

Y el Ministerio de Salud de la nación consigna, que son ya 115.225 los muertos en todo el país. (46)

Las cifras duelen, y el relato también, ya no son los muertos evitables de la pandemia y la pésima gestión de las vacunas a destiempo.

Ahora en la campaña electoral el gobierno nacional, recibe otra trompada de nocaut. 

No es joda, imposible mentir con la post verdad.

La pobreza comprende a 18,8 millones de ciudadanos de a pie y la indigencia aproximadamente 5 millones.

Según la proyección total del país de 46,4 millones de personas de la Encuesta Permanente de Hogares.

En 31 aglomerados urbanos con una población de 28,9 millones de personas.

Y según publicó el sitio El Diario Nuevo Día, el 34,7% de los habitantes de Río Gallegos está en situación de pobreza y hay un 5,4% de indigencia.

Es así que la pobreza afecta aproximadamente a 124.380 personas, equivalente al 25,9 % de los hogares.

En tanto, la indigencia –es decir, aquellos que no pueden satisfacer las necesidades mínimas alimentarias- serían cerca de 6714 ciudadanos.

Lo que implica un 4,1% de los hogares, de ciudad gótica, Río Gallegos.

Podrán inaugurar la zona libre de impuestos para comprar boberías, prometer otra vez las represas, anunciar artistas y cantantes, plazas.

Otorgar ajuste de salarios de un irrisorio 7,5% en cuotas, volver a los bailes, fiestas, deportes masivos y todo, como si nada hubiera pasado.

Obvio que los muertos no declaran, ni protestan, son 985 ciudadanos que no están más, muchos de ellos porque le robaron las vacunas.

Pero tal vez, esta vez, el 14 de noviembre, los votos en las urnas, griten, acusen, lloren de bronca.

Contra la impunidad, la corrupción, la inutilidad, y la mala gestión de los gobiernos en sus tres niveles, nacional, provincial y municipal.

El honor ciudadano, no se vende, por más espejitos de colores, que le ofrezcan a la maja ovejuna santacruceña.

Algunos se despertaron en las PASO, habrá que ver si no se duermen de nuevo el domingo 14 de noviembre.

Que Dios nos ayude o en quienes ustedes crean., muchas gracias.

Podés acceder al texto o audio de la editorial del periodista Oscar Muñoz del viernes 01 de octubre de 2021.

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