La preocupación es más por la economía, que por la tragedia de la pandemia.

Ninguna novedad, pero hay que tomar muy en cuenta que como en todo año electoral, las presiones sobre el dólar se hacen visibles a medida que se acercan la fecha de las elecciones, aunque un mes en Argentina, es una eternidad. 

Tenemos un gobierno nacional, que atrasa o congela, según sea, las medidas de ajuste de precios relativos, agranda el déficit fiscal y manipula en el mercado del dólar, para tratar de evitar saltos violentos, pero realmente, no se sale bien.

Se podría conjeturar, a esta altura del relato oficial, que saben en el gobierno, que la solución pasaría por recortar el gasto. Obvio que es una tarea difícil sin duda y más en un año electoral, donde, además, las encuestas no le dan bien al oficialismo. Los números hablan, por sí solos: 7 de cada 10 pesos corresponden a gasto público social son 25 millones que reciben ayuda, para unos 7 millones de trabajadores registrados, los números realmente no dan, por más que se quiera.

Por eso, la diferencia entre lo que se gasta y se recauda, se cubre, o con créditos externos, que nadie nos da, o como se hace ahora, emitir…y emitir billetes, y eso provoca la inflación, que termina perjudicando, a quien se supone se trata de ayudar, trágica paradoja del populismo.   

La lógica política electoral, dicen en su manual básico, que terminadas las elecciones de medio término, todos los desajustes se potenciarán, aparecerán como por arte de magia, renovarán las presiones salariales ya existentes y vendrá indefectiblemente, lo que nadie quiere hacer, el ajuste. 

Y a partir de este punto, viene la parte más compleja, que años atrás resolvió el gradualismo, que hoy se extraña, porque no sólo requiere capacidad técnica y profesional, para determinar sobre la escalada de qué sector de la sociedad, se le cargará el ajuste y las privaciones, dicho esto porque la clase media, ya no existe prácticamente más.

Para saber quiénes y cómo se pueden vacunar en Río Gallegos, tienen que ver los sitios oficiales www.santacruz.gob.ar/vacunarparaprevenir o la de la municipalidad de Río Gallegos que es www.riogallegos.gov.ar 

Hasta este momento llegaron 254.506 vacunas. Y aplico de la 1er dosis 159.382 y de 2da dosis 47.176 Desde el año pasado se vacunó 206.558 personas. Hay en stock en este momento, conforme al monitor de vacunación del ministerio de salud de la nación más de 47 mil vacunas. Y se aplicaron desde la última actualización se aplicaron aproximadamente (3700)  

La provincia de Santa Cruz registra 940 muertes atribuidas a COVID19, desde que comenzó la pandemia. -El Ministerio de Salud de la nación consignaba, que son ya 102.381 los muertos en todo el país. Hoy 426.

Si la idea es esconderse, desconocer los graves problemas del país o de la provincia, con la fantasía que se solucionaran, como decía el gobierno nacional o el local, que el año pasado que todos estaríamos vacunos, porque preferían 10% más de pobres que 100 mil muertos, bueno ahora todos saben que la mentira tiene poca duración, ya superamos el 50% de los argentinos pobres e indigentes y los muertos van camino a una cifra con ribetes de catástrofe, nunca vista en la historia de Argentina y de Santa Cruz, ninguna vez, murió tanta gente, por una causa evitable, como en esta pandemia.  

Ser buena onda, ante la desgracia ajena o querer buenas noticias cuando no las hay, es una decisión personal, hasta egoísta, a la cual no adhiero, no estoy interesado en vivir de la mentira.

Hubo en estos días en algunos países, títulos como este: “La inflación ha subido a un máximo de los últimos 30 años, desde 1991 que no se veía una cifra similar”. 

Pero, aunque parezca una humorada, la información, no se refiere a Argentina, sino a los EEUU, que hasta junio ha tenido una inflación anual de 5,4%. Con estos datos, la Argentina de la mentira militante, les gana seguro. Obviamente, no es algo de lo cual estar orgullosos, por más cristinistas o de la cámpora sean, sino en todo tratar de dejar la ideología de los setenta, populista y fracasada y tratar de sacar una enseñanza.

Según la economista Diana Mondino, la preocupación por la inflación es monumental, porque afecta el poder de compra y al ahorro de los ciudadanos, es decir, perturba tanto en consumo como en ahorro. 

En síntesis, la inflación perjudica a todos, pero principalmente a los más pobres, por eso cada vez que aumenta, se suman nuevos. Por eso es tan trascendente que sea, muy, muy baja. Circunstancia que no ocurre, por el contrario.

 Pero ¿Qué es la inflación? una definición abreviada podría decir: hay inflación cuando hay, más dinero está circulando en la economía, que lo que la gente puede o quiere comprar. Por tanto, hay o ocurrirá, un aumento demasiado rápido de la cantidad de dinero en circulación con respecto a la producción, algo así como más pesos de lo que la gente demanda, y se produce una sobre oferta de billetes, no deseados.

La visión del gobierno nacional, hasta ahora rotundamente equivocada, fracaso, es que, colocando dinero en el bolsillo de la gente, se reactivará la economía. 

Esto se logrará, solamente si al mismo tiempo hay más productos y servicios ofrecidos, listos para consumir, o en todo caso, mejores posibilidades de ahorrar en pesos. Lo notable sería, lograr mayor producción, todo lo contrario de controlar los precios o congelar tarifas, que sólo desincentiva la producción.

Cabe recordar, que la principal razón de la emisión de pesos, es financiar el déficit tremendo público, que, en estas épocas, se juntó a la cuarentena y a las restricciones que innecesariamente dispuso el Gobierno nacional. 

En cambio, si el Estado, nacional, provincial y municipal, gastara menos, o lo hiciera en forma eficiente y corrupción, concretamente no sería necesaria hacer funcionar la máquina de fabricar millones de billetes, sin respaldo y que cada vez, menos quiere tener el ciudadano. Si el Estado gastara mejor, habría más productividad y mejoraría la economía, produciéndose un circuito virtuoso, más producción, más recaudación.

No sería el caso, sencillamente, se emitir menos billetes, porque previo a esto el gobierno nacional, precisa eliminar su déficit, gastar lo que, recaudada, ni más ni menos, y ser confiables ante el mundo porque hay necesidad de crédito, de estabilidad y razonabilidad en la seguridad jurídica, evitando que el fisco no se coma el producido de los que trabajan. Los economistas, los técnicos, saben que se puede, porque hay decenas de países, que lo han logrado.

Finalmente, además de la economía, en Argentina, el promedio semanal de nuevos muertos diarios por cada millón de habitantes es de 9. En Chile, donde el 61% de la población ya tiene las dos dosis, ese valor es de 5. Y en Uruguay, donde el 59% de la población está completamente vacunado, ese valor es de 3.

La semana pasada Argentina se convirtió en uno de los 11 países en el mundo en superar los 100.000 muertos por COVID-19. Si bien 10 de esas naciones tienen mayor cantidad de habitantes, si se analiza la cantidad de nuevos fallecidos diarios por COVID-19 sobre una misma base poblacional, nuestro país está aún mucho peor. Se ubica en cuarto lugar, con un promedio de 9 muertos diarios por cada millón de habitantes, detrás de Namibia, Túnez y Colombia. 

El que quiera oír que oiga y el que quiera ver, que vea.

Que Dios nos ayude, o en quien ustedes crean, muchas gracias.

Ingresá, podés leer o escuchar la editorial del periodista Oscar Muñoz del 20 de julio del 2021.

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