La clase media baja, sin horizonte de salida, decide con su voto.

Para crecer se necesitan dólares y hace falta importar insumos, bienes, que no se producen en la Argentina, maquinarias.

Pagar regalías, transferencia de tecnología, propiedad intelectual, etc.

Es decir, sin ahorros y sin ingreso de capitales, la única fuente de dólares surge del producido de las exportaciones.

En otras palabras, cuando hay ingreso neto de capitales, o un boom en los precios internacionales de nuestras exportaciones y ahorros previos.

La Argentina puede aumentar sus importaciones, gastar más de lo que produce y crecer.

Cuando hay salida neta de capitales, o el valor de las exportaciones se estanca o cae, y se agotaron las reservas del Banco Central.

Entonces, la Argentina tiene que gastar menos de lo que produce, para que sobren dólares para financiar las importaciones, y el resto de los pagos imprescindibles. Síntesis sencilla, “Vivir con lo nuestro”, dado nuestro bajo nivel de ahorro interno, implica no crecer.

Dice el economista y periodista Enrique Szewach.

Más allá o acá, de lo quiera hacer u opine el presidente, de hecho Cristina Fernández, y le imponga a su delegado Alberto Fernández.

La Argentina está en modo ajuste estructural, porque no tiene dólares en las reservas, ni atrae capitales.

Desajustar, ampliando el gasto público financiado con emisión, sólo se puede en el cortísimo plazo y es sólo una fantasía electoral, de resultado incierto.

Sin un cambio de la política económica, no podremos ser importadores netos de capitales de manera sostenible.

Y por lo tanto, tampoco podremos crecer en forma sostenible, y apostar a éxitos continuados del precio de los commodities. Porque todo luce extremadamente optimista.

En la provincia siguen con lo mismo, tener miles de vacunas guardadas, y someter al ciudadano a la burocrática quiniela de turnos.

En la página www.santacruz.gob.ar/vacunarparaprevenir

Hasta este momento llegaron 465.811 vacunas.

Y aplico de la 1er dosis 212.331 y de 2da dosis 155.190.

Desde el año pasado se vacunaron a 365.150 personas.

Hay guardadas, en Santa Cruz, en este momento, conforme al monitor de vacunación, del ministerio de salud de la nación,97.771vacunas.

Y se aplicaron desde la última actualización aproximadamente 1600 vacunas.

La provincia de Santa Cruz registra 985 muertes atribuidas a COVID19, desde que comenzó la pandemia.

Y el Ministerio de Salud de la nación consigna, que son ya 115.179 los muertos en todo el país. (51).

Lo que se determinó en las PASO, fue sin duda el pésimo humor de millones de argentinos, hacia el gobierno de Cristina Elizabet Fernández y Alberto Fernández.

Que también tuvo su tibio reflejo en Santa Cruz. Puede inferirse entonces, que la clase media se autopercibe, como el sector más olvidado de la población.

Hablamos del que tiene su casa, un empleo, su coche y solía irse de vacaciones, y le daba a sus hijos todo lo que podía.

(dejemos de lado la tragedia de la pandemia). Todo cambió en 22 meses, se le dio vuelta la vida, y lo que es peor, perdió la esperanza en un futuro.

Tras las PASO, los analistas de opinión señalaron que el sentimiento de la falta de representación de este segmento fue crucial.

Sobreviene la pregunta ¿La causa?. la caída sistemática en la pobreza de millones de ciudadanos.

Veamos la historia reciente.

Entre 2011 y 2012 la tasa de pobreza había bajado del 28% al 25% poco más o menos. Luego, desde ese tiempo a la actualidad, la tasa comenzó a elevarse nuevamente y alcanzó 15 puntos porcentuales extra a los 25 que ya tenía de base.

Esta cifra equivale a más de seis millones de ciudadanos argentinos.

Y adicionalmente, habría que indicar que el desempleo real es del 27%.

Según el Observatorio de la UCA, la pobreza está por arriba del 45%.

El aumento de este sector se explica por la caída de la clase media, que se vio aún más afectada en la pandemia.

Por tanto, las clases medias están perdiendo peso en la Argentina.

Por su parte, el gobierno nacional, asiste a los sectores más precarios, y a veces, a la clase media baja que está al límite de la pobreza.

Pero el resto queda solo, y con una creciente desigualdad subterránea.

En la estructura social argentina, hay 25% de clase media alta.

Dentro de este porcentaje un 5% que es alta y son empresarios, comerciantes poderosos, accionistas, familias millonarias.

Que a pesar de las cíclicas crisis económicas, no ven afectado su capital, y están en cierta fase de salida porque mandan a sus hijos al exterior.

Y en algunos casos, también se terminan de radicar fuera del país, ellos mismos.

Posteriormente, hay 40% de sectores que son de clase media, pero son desiguales.

Ahí aparece el sector que se empobrece, pero sobrevive.

Caen su estatus, porque no puede mantener la medicina prepaga, deben cambiar a sus hijos a la escuela pública, tienen que suspender otros gastos. Y ya prácticamente no tiene capacidad de ahorro.

Para dimensionar la caída de la clase media en la pobreza. Es importante recordar, que todo es un proceso de deterioro.

En el año 1970, la pobreza era del 10% en el país y teníamos una clase media del 80% o 90% aproximadamente.

Y esto es lo que se deterioró en los últimos años.

Por esto, dicen los estudios de opinión pública que la mermada clase media juega fuerte en las elecciones del 14 de noviembre de 2021.

Y a juzgar por los resultados de las PASO del 12 de septiembre, una de las incógnitas que surgen, es qué rol jugará esta dañada clase media argentina.

Los expertos, señalaron que es el sector de la sociedad más golpeado y que menos recurrió a las urnas.

De todas formas, y desde el punto de vista político, la clase media es muy cambiante en su elección, ya que pena y gratifica.

Son quienes apoyaron a Crisitna Elisabet Fernández con el 44% en 2011, le retiraron su apoyo y se lo dieron al Pdte. Mauricio Macri en 2015.

Y luego, se lo quitan a Macri y se lo vuelven a dar al cristinismo acompañado por el peronismo en el año 2019.

Hay entre un 15% o 20% que es la clase media baja, que evidentemente, no encuentra un horizonte de salida.

En este segmento, no votan con una orientación ideológica, sino por preferencias, ventaja económica o intereses particulares.

Pero sin duda, los votos de esta porción de la población terminan definiendo una elección.

Muchos de ellos, deciden uno o dos días antes de los comicios, a quien votaran, y para ello, influye, desde su humor, hasta la situación económica y su percepción del futuro.

Y en este caso, una definitiva posición crítica de lo actuado por Cristina Elisabet Fernández y su delegado Alberto Fernández.

Quienes reafirmando esta opinión, han desaparecido de los actos, su presencia es casi una confirmación, que son los dos en partes iguales responsables de la derrota de las PASO.

Nada está dicho finalmente, habrá que esperar, hasta la noche del 14 de noviembre, para ver si este segmento social, elige. Populismo sin dinero, con inflación o República y un porvenir.

Que Dios nos ayude o en quien ustedes crean, muchas gracias.

Ingresando, podrás acceder a la editorial del periodista Oscar Muñoz del día jueves 30 de septiembre.

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