Hace años, que los políticos, no dicen toda la verdad…

Hay días, que por la velocidad de la actualidad, siento alguna culpa, por ser portador, de malas nuevas y a la vez, percibo tener la responsabilidad de templar y a la vez aplicar mayores precisiones de lo que sucede y por tanto, dar cuenta, de las consecuencias de las medidas económicas o acciones políticas que hacen desde el gobierno, que ahora se le suman las constantes menciones y promesas, de los candidatos a presidente para este 27 de octubre…

El pensador israelí Noah Harari, uno de los más reconocidos intelectuales globales, dice que “en un mundo inundado de información irrelevante, la claridad es poder”

Hay que hablar sin duda de la pobreza y la indigencia, que es uno, sino el mayor drama que atraviesa esta sociedad argentina. En lo que refiere a nuestra zona, medida por el INDEC, Río Gallegos, es la única de toda la provincia, que dicen tiene en lo que refiere a pobreza 18,1% de los hogares y 22,7 en lo atinente a personas 3,2% y en lo relativo a la indigencia hay 3,2% de hogares y la cifra aumenta a 4,0% en lo relativo a los indigentes.

Conjeturo, que estarán pensando, que la percepción, dirigiendo la vista a ciudad gótica, el Río Gallegos que no miramos, los barrios San Benito, Ayres Argentinos, Los Álamos y tantos otros, que son muchos más, donde viven cientos de miles de ciudadanos, que carecen de servicios y de recursos…

Lejanamente de las pretensiones de “pobreza cero” que se anunciaban, el Indec informó que en el primer semestre de 2019 el número de personas por debajo de la línea de pobreza creció al 35,4%, frente al 27,3% del mismo período de 2018.

El número simboliza aproximadamente 15,9 millones de personas en todo el país, según se calculen la cantidad total de habitantes del país, -prácticamente 3,8 millones más que el año 2018- cuyos ingresos no consiguen para cubrir sus necesidades y servicios básicos.

La indigencia -es decir, las personas que no tienen ingresos suficientes para hacer frente a las necesidades alimenticias- ascendió al 7,7%, frente al 4,9% del mismo período de 2018.

Y se subraya, en la información, la ampliación de la pobreza extrema en el proceso de deterioro de la condiciones de vida, la cual aumenta en un 57,1%.

Pero en Argentina pasan cosas raras, sumergidos en el default con el que nos acostumbramos a vivir hace más de 30 años. En un país presuntamente rico que desde mediados de los 80, tiene sumergido a al menos el 25% de su población en la pobreza, con picos dramáticos, cercanos al 60%, durante la crisis de los años 2001/2002.

Las bajas circunstanciales, que lograron CF entre el 2011 y el 2013, y el propio Macri a fines de 2017, fueron reducciones limitadas, siempre con un piso inamovible de 20/25 puntos.

Si bien el kirchnerismo logró una baja constante de la pobreza en sus primeros dos mandatos, ese declive luego se aplanó y, sin perforar ese 25% duro, sobre el final del segundo período de CF volvió a crecer, aunque era ocultado maliciosamente por el INDEC intervenido de Guillermo Moreno y Axel Kicillof.  

Se estima que CF, le heredó a Macri más de un 29% de pobreza. Y peor: para ocultar el problema, se apeló a varios engaños, que Cambiemos, no vio, y no quiso denunciar públicamente. 

Además, las consultoras privadas como Elypsis estiman que la próxima medición que determine la pobreza del segundo semestre de este año sea aún mayor, teniendo en cuenta la devaluación de casi un 30% que se provocó en agosto, tras las elecciones primarias del día 11 de aquel mes. El número a fin de año podría marcar entre 37 y 39%, lo que indicaría la cifra más alta desde 2008.

Hay inflación pero no las cifras absurdas que algunos publican” (abril 2014) “La soja es, en términos científicos, prácticamente un yuyo” (marzo 2008) “No hay ningún cepo cambiario, solo se eliminó la compra para atesoramiento” apenas asumió su segundo mandato.

Estas son frases de cfk absolutamente célebres y tristemente actuales, cualquiera puede decir y hacer cualquier cosa que el argentino militante las olvida…

Al cierre del ejercicio 2015, el resultado financiero (es decir, ingresos menos gastos incluido el pago de intereses de la deuda) fue deficitario y cayó al -5,1% del PBI, mientras que el resultado primario (ingresos menos gastos) también fue negativo: -3,8% del PBI. Estas cifras, provistas por la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), se calcularon acorde con la metodología adoptada por el actual Ministerio de Hacienda, que excluye los ingresos provenientes del Banco Central (BCRA).

Según describe la periodista Laura Serra, con el Indec intervenido por el gobierno desde 2007 hasta 2015, las cifras oficiales sobre la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) no resultaron confiables.

A diciembre de 2006, antes de la intervención del organismo, la inflación había arrojado un 9,8% anual; en 2015, trepó al 26,9%, según el relevamiento de la Dirección de Estadísticas de la Ciudad.

Según los datos del Indec intervenido, a noviembre de 2015 la inflación interanual acumulada fue del 14,3%. Deuda en subibaja En 2004, con el inicio del gobierno k, la deuda bruta de la administración pública ascendía a US$192.000 millones, (el 118% del PBI); en 2007, tras negociaciones con los bonistas y pagos al FMI, bajó a US$154.270 (80% del PBI) y en 2015 totalizó US$240.655 millones (el 52,6% del PBI).

De este total, el 22,5% del PBI era deuda con el sector privado y organismos bilaterales y multilaterales, incluida la deuda impaga con los holdouts, litigio que se resolvió en 2016, con la llegada del nuevo gobierno.

El atraso cambiario En 2003, con el arranque de la gestión kirchnerista, el dólar cotizaba a $2,90; en 2015 el dólar oficial cotizaba a $9,82 (el dólar blue ascendía a $14,3).

 “En 12 años la variación del tipo de cambio fue del 238,5%, mientras la inflación, durante ese mismo período, fue del 804%”, advirtieron desde ASAP(Asociación Argentina de Presupuesto).

A su juicio, este atraso cambiario fue lo que provocó la fuerte suba en el déficit comercial, que obligó al gobierno kirchnerista a instrumentar el cepo cambiario en octubre de 2011.

Tuvo un equilibrio forzado Según datos de ASAP, el pdte Macri finalizará su mandato con un resultado primario deficitario del -0,6% del PBI y un resultado financiero también negativo, del -3,8% del PBI.

Subrayan que el mayor ajuste del gasto para alcanzar el equilibrio en el resultado primario -base del acuerdo del Gobierno con el FMI- se produjo recién durante los dos últimos años del mandato actual. En el presupuesto 2020, el Gobierno nacional vaticina un superávit primario del 1%.

El gobierno de Macri pautó metas de inflación no bien arrancó su mandato: para el último año de gestión, es decir 2019 proyectaba un índice de un dígito, cercano al 5%.

Al cierre del ejercicio 2019, la inflación ascenderá al 52,8%, según las proyecciones del Ministerio de Hacienda. Las metas originales tampoco se cumplieron en los años anteriores: en 2016 alcanzó el 41%; en 2017 bajó al 24,8% (el índice más bajo de la gestión macrista) y en 2018 subió al 47,6%. Para 2020, el Gobierno de Cambiemos prevé que caiga al 34,2% promedio.

Según el Ministerio de Hacienda, la deuda bruta de la administración central (actualizada al primer trimestre de este año) ascendía a US$324.898 millones (el 88,5% del PBI). De ese total, el 55,7% es deuda contraída con el sector privado y organismos multilaterales y bilaterales. La mayor parte fue utilizada para cubrir el déficit y los pagos de vencimientos. “El Gobierno nacional optó por la vía de tomar deuda para financiar el ‘gradualismo’ y no aplicar un ajuste más drástico del gasto”,

Macri asumió con un dólar oficial a $9,85; tras anunciar el fin del cepo cambiario, el dólar subió a $13,90. Ante la suba persistente de la divisa, el Gobierno nacional, subió las tasas de interés, lo que mantuvo al dólar por debajo de los $20 hasta fines de 2017.

En diciembre de 2018, tras dos corridas cambiarias, la divisa alcanzó los 39,23. Con la última corrida, tras las PASO de este año, el dólar subió más de diez pesos y pasó de $46,54 a $57,20. La variación del tipo de cambio fue, en cuatro años, del 311%.

Vale recordar algunas frases destacadas

CF (septiembre 2012) “Con el fallo del juez Griesa, el disparate nunca llegó tan lejos”

Macri en campaña (septiembre 2014) “Eliminar la inflación será la cosa más simple que tenga que hacer si soy presidente”

Macri en gobierno (febrero 2015) “Pusimos metas demasiado optimistas y no dijimos el diagnóstico duro”

(mayo 2018) “Este es el único camino, basta de pensar en soluciones mágicas”

(septiembre 2018) “Hoy podemos decir que la Argentina está mejor parada que en 2015”.

(marzo 2019)”Hemos salido del pantano”

Nadie, absolutamente, Ni Macri, ni CF, puede arrojar la primera piedra, los dos tienen mucho de mentiras verdaderas, nadie hizo las cosas bien…

Las cifras no admiten discusión. Macri, heredó de CF una pobreza del 29%, según las estimaciones de la Universidad Católica (el kirchnerismo interrumpió las mediciones oficiales) y la dejará en más del 35% para el próximo presidente, que probablemente no será él…o tal vez si.

Los técnicos calculan que a final de año 2019, cuando comience el nuevo mandato, la cifra rondará el 37%, pero eso se sabrá recién en los primeros meses del 2020.

Volviendo a ciudad gótica, en los próximos días, deberá cambiar el discurso nuevamente del gobierno de la re electa gobernador Alicia Kirchner.

En un fallo dividido, la CSJNa votó este mediodía en contra del decreto del presidente Mauricio Macri que eliminó el IVA a los alimentos de la canasta básica.

Paradójicamente, si bien la acordada armada por los jueces supremos deja vigente la rebaja para los consumidores, obliga al Poder Ejecutivo a compensar a las provincias por la pérdida de recursos que implicaría para esos distritos dejar de percibir la parte coparticipable del IVA que les gira la Nación mes a mes.

En rigor, de verdad, la pirueta judicial de la CSJN, lo que hizo no fue suspender los decretos, -como le habían pedido las provincias del pj- sino ordenar que los efectos fiscales de la aplicación de esas normas, que sean asumidos con recursos propios del Estado Nacional sin afectar la coparticipación.

La Corte Suprema estableció que la reducción del IVA y del impuesto a las ganancias no puede afectar los fondos de coparticipación que corresponden a las provincias.

Así, la Corte dispuso cautelarmente que los costos fiscales de la aplicación de los decretos n° 561 y n° 567 del Poder Ejecutivo Nacional y de las resoluciones generales AFIP n° 4546 y n° 4547 sean asumidos con recursos propios del Estado Nacional, sin afectar la coparticipación que corresponde a las provincias de Catamarca, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones, Salta, San Juan, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Tucuman y por supuesto Santa Cruz.

En una parte central del fallo, por mayoría, no todos los jueces de la CSJN, estuvieron de acuerdo, dijeron que frente a la concreta dificultad de financiamiento de necesidades públicas provinciales de significación social, la magnitud del perjuicio invocado, y hasta tanto exista la posibilidad de dirimir la cuestión de fondo debatida, por lo que los costos sociales de la aplicación de los decretos y las resoluciones impugnadas, se ordena que sean asumidos con recursos propios del Estado Nacional, sin afectar la coparticipación que corresponde a las provincias reclamantes.

Ahora cambia todo el juego, no habría excusas, habrá que ver qué nuevo relato, se presenta en Santa Cruz, para negarse a recomponer al menos con algunos pesos, jubilaciones y sueldo de la comunidad pública queda poco tiempo, habrá que ver cuál es la jugada política y económica, del gobierno de la re electa Alicia Kirchner…

Que Dios no ayude…

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