El engaño, la corrupción y la mala gestión de gobierno, también matan.

Los términos demagogia, engaño  o astucia, podría decirse que su significado, varia en quien pronuncia la palabra, en la connotación que se le da, la profundidad a la cual se dirige… Pero de todas formas, vamos a imaginar, como que la mejor aproximación a su significado podría ser, algo parecido a esto.

La demagogia es una estrategia política, que utilizan muchos seudo líderes políticos, la cual, esencialmente, se define por la utilización desmedida de halagos, falsas proposiciones, desarrollo de ideas fundamentales, y otras tantas estrategias para atrapar a incautos.

Es decir que solo es una mecánica compleja, para conseguir, de esta manera la atención y el voto de la población. No hay que desdeñar, que los sentimientos y las emociones del ciudadano de a pie, son los principales focos a fascinar por parte de la demagogia.

Le atribuyen al presidente de EE.UU haber dicho en alguna oportunidad durante su mandato “la demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con palabras mayores”.

Casi subrepticiamente, en la última reunión de los diputados de la provincia, se trató y se aprobó con una velocidad que realmente sorprende un vergonzoso y antidemocrático proyecto declarativo, que resultó tan pobre y patético como su exiguo contenido, el cual solo decia:

“declarar el máximo repudio a la medida adoptada por el gobierno nacional, de solicitar financiamiento al FMI” obvio que es un texto tan vergonzoso, como patético, pues ninguno de los firmantes, tuvo la valentía de hacer uno similar cuando algunos de los Kirchner en el poder, sellaron un pacto con El Club de París, que nos costó más de 5000 millones de dólares que pagarán mis nietas, o cuando se re estatizó Repsol/YPF y tanto CF como el fracasado de Kicillof, decían que por el contrario ellos pagarían a la Argentina, al final terminamos pagando 6000 millones de dólares, que terminaran de pagar, los hijos de mis tres nietas.

¿Cómo podría definirse que algunos aspirantes a aprendices de brujos y encantadores de serpientes que son diputados provinciales, nunca hayan dicho nada en momentos en que quedamos expuestos a perder miles de millones de pesos, seguro estaban debajo de alguna cama, o escondidos de la ira de CF.

Seguramente, los integrantes de la bancada de diputados provinciales de Santa Cruz del ex fpv, la cámpora y kolina, no saben que Brasil, Chile, Estados Unidos, España y Japón salieron a apoyar las gestiones del gobierno nacional con el FMI.

Evidentemente estos encantadores de serpientes, demagogos del proyecto nac&pop santacruceño, se encuentran sorprendidos, ante la información, dado que extrañan a regímenes populista no republicanos, como los que están instaurados en Venezuela, Irán y Cuba, a los cuales ellos suelen defender.

En honor a la verdad la palabra demagogia viene de la unión de dos palabras griegas, y su traducción literal sería, guiar o conducir al pueblo, por tanto, no tendría que ser forzosamente, el discurso engañoso de quienes sólo buscan complacer al ciudadano votante, para obtener sus favores y beneficiarse personalmente, pero en realidad, es raro, sino imposible encontrar un político en Santa Cruz, que no actué como un embaucador.

Que puede suponerse de una mente, tan básica, como la del diputado líder de la cámpora en la cámara de diputados, diga una bobería, de características increíbles como esta, ”vimos como el equipo económico que encabezan del gobierno argentinos, están de rodillas en este momento en Washington, EE.UU, cerrando un “nuevo” acuerdo y la vuelta del FMI después de casi 13 años, cuando el propio Néstor Kirchner pagó con reservas.

Este aspirante de brujo, mintió deliberadamente, decir que fue para que lo dejaran hacer lo que quisiera y no lo auditan, para que la corrupción no saliera a flote.

También se equivocó, cuando dijo, nuevo acuerdo, no hubo ninguno en los últimos años, primero porque a CF, ni siquiera la recibían, y menos a KIcillof, y luego porque no tuvieron ninguna oportunidad, por tanto nada es de nuevo, sino en todo caso es si Nuevo, para la Argentina y este gobierno.

La definición de demagogia que da un diccionario cualquiera es clara: persona que manipula los sentimientos de la gente, especialmente mediante halagos fáciles y promesas infundadas, para convencerla de la conveniencia de aceptar un programa político.

El ejemplo que cae perfecto, fueron la declaraciones, realizadas por el ausente diputado por la provincia de Santa Cruz Maximo Kirchner, que parece se mostró contrario al ajuste de la tarifas de los servicios públicos, y dan cuenta de esta cita textual “hace un año ya se sabían (por el gobierno nacional de cambiemos) que iban a subir las tasas, pero este gobierno no se preparó”, sostuvo y agregó con ironía el primogénito de CF: “lo sabía yo que juego a la Play y no lo sabía el ministro Dujovne”.

La ironía, proviniendo de un demagogo –con el debido respeto por su investidura y fueros parlamentarios- como Maximo Kirchner, que hace años no pisa Santa Cruz, el comentario es sin duda, para la tribuna de la provincia de Bs As,  no obstante, viéndolo desde aquí, en el momento político que vivimos no sirve, porque esconde la impericia de todos, los que están en la escena de este proceso socio-político que atravesamos.

Comprendamos, que la incompetencia del gobierno de Santa Cruz y la del gobierno nacional, tienen un punto de contacto, parece que ambos, no logran comprender lo que le está pasando al ciudadano de a pie.

Los parlamentarios provinciales, por marcada falta de capacidad y los nacionales representantes de la provincia, están en otra cosa, dado que juegan a otra cosa diferente, y por tanto no logran convencer a nadie de su utilidad y el rol que podrían jugar.

La demagogia, esgrimida por los dirigentes de los partidos políticos santacruceños, no acierta –tan siquiera- a plantear caminos factibles y sensatos, pues temen que sean rechazados por la comunidad en general, y pierda los votos que tienen en su haber.

En tanto, Dios fue nuevamente benévolo con la ciudad de Río Gallegos, la cantidad de lluvia que cayó, fue a lo largo de un día, y eso posibilitó, que el colapso, no fuera tan grave.

Nada cambio, se inundó y colapsó la ciudad, volvieron los cortes de luz, la basura, el barro, y las lagunas. Los ríos callejeros con agua mezcla de cloaca y lluvia, corrían y luego se asentaban en las mismas esquinas de siempre.

Siempre se tropieza con la misma piedra, ya es tedioso, nada cambia, la resignación, queda como única respuesta. Los que tuvieron la suerte que en sus casas, no ingresara agua, miran para otro lado, el resto los que tienen plantaciones de hongos en sus paredes, o que durante días no podrán circular con normalidad, hasta que se sequen naturalmente las lagunas urbanas, que quedan como único testigo, de una ciudad prácticamente arrasada del buen vivir.

Somos un rebaño egoísta, las culpas no se redimen llevando una bolsa de ropa en desuso o un paquete de fideos, ni lamentándose por las redes sociales, estamos donde queremos estar, tenemos los políticos y gobernantes que nos merecemos y se nos parecen.

La única diferencia, es que ellos tienen, es dinero, poder e impunidad. No saben lo que es no dormir, por miedo a que el agua destroce lo poco que tenés. Llegaron a donde están, por el voto del ciudadano de a pie, y eso es inobjetable.

La demagogia, la corrupción y la mala gestión de gobierno, también matan.

Que Dios nos ayude…

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