Ahora Manzanares, quiere ser arrepentido.

Qué quiere Bonadio para aceptar como arrepentido al contador de los Kirchner

Víctor Manzanares, ya declaró durante varias horas para tener los beneficios de “imputado colaborador”.

Para el juez, sabe más de lo que dijo hasta ahora. Este jueves puede ser clave.

Conoció los números de la familia Kirchner desde los 90, Fue el contador que analizó y observó la conformación de cada sociedad y de cada propiedad adquirida. Firmó las declaraciones juradas de Néstor y Cristina Kirchner como presidentes y se ocupó de los números de Máximo Kirchner cuando llegó al Congreso. Víctor Manzanares está preso desde 2017, por primera vez pidió ser “imputado colaborador” en la causa de los cuadernos de las coimas. Este jueves continúa la audiencia con el fiscal Carlos Stornelli. Ya habló durante horas. Pero debe sortear un escollo clave: el juez Claudio Bonadio espera información sobre todos los movimientos de dinero desde 2003 a 2016.

Manzanares está imputado por lavado de dinero en la parte de la causa que investiga maniobras en Estados Unidos de compra venta de inmuebles. Estas operaciones las encabezó Daniel Muñoz, ex secretario privado de Néstor Kirchner. Para ello constituyó en el exterior cerca de 15 sociedades utilizadas para adquirir 17 propiedades por U$S 70 millones.

La acusación de Manzanares se produjo luego del arrepentimiento de Sergio Todisco, el testaferro del secretario privado de los Kirchner, Daniel Muñoz. En fuentes judiciales se afirmó que Todisco habría confesado detalles sobre el rol de Manzanares en la salida de los 70 millones de dólares de las coimas que manejó Muñoz y se invirtieron en EE.UU.

En ese momento Manzanares se negó a declarar. Pero sus abogados Alejandro Baldini y Roberto Herrera iniciaron hace días la negociación con el fiscal Stornelli y la indagatoria continuará este jueves.

Según fuentes judiciales, el ex contador de los Kirchner insistirá con un planteo inicial y es que la suma de dinero “es aún mucho más superior a la analizada” (esos 70 millones de dólares) y entregará el nombre de “un grupo de empresas, una de ellas contratista del Estado, que no figura en la causa”.

Por otro lado, se descuenta que Manzanares mencionará a los Kirchner, sus clientes por décadas. Pero en este punto, su confesión tendrá peso siempre y cuando “brinde detalles sobre el movimiento de fondos con las empresas familiares y cuentas bancarias durante el período 2003 a 2016”, indicaron fuentes judiciales a Clarín. Eso es lo que conformaría a Bonadio.

A esta altura del expediente, con una gran cantidad de “arrepentidos”, como se denomina a los imputados colaboradores, el ex contador deberá realizar un “aporte relevante a la causa” para sumarse al lote.

El juzgado espera información específica de Manzanares sobre la posible relación entre el dinero ilegal que se cobraba por parte de ex funcionarios a contratistas del Estado, y los movimientos patrimoniales de la familia Kirchner.

Los abogados se reunieron con Manzanares el miércoles en el Penal de Marcos Paz y prometen que en esta segunda etapa de su confesión “brindará más información sobre los hechos investigados”, indicaron fuentes allegadas a Clarín.

Las acusaciones contra el contador K

El ex contador de los Kirchner quedó involucrado a través de la empresa Madaco SA, constituida por él en 2006. En 2012 Muñoz adquirió la totalidad del paquete accionario de esa firma por 2 millones de pesos. Sucede que Madaco es titular del 90% del capital social de Cayuqueo Saciifya, y el 10% pertenece a una sociedad de Muñoz y Manzanares, “MM Servicios SA”.

Madaco SA habría recibido en 2016 1.500.000 pesos utilizados para adquirir 100.000 dólares extraídos tiempo después desde la cuenta correspondiente. Hubo otras operaciones que derivaron en la venta de un inmueble por 3.700.000 pesos. El dinero se depositó en la cuenta de la firma que perteneció a Manzanares.

Para los investigadores, hay evidencias sobre la existencia durante el kirchnerismo de vínculos societarios entre Manzanares y la detenida Carolina Pochetti, viuda de Muñoz, y aceptada como imputada colaborador hace pocos días.

El año pasado también se descubrió que Manzanares tenía una cuenta bancaria no declarada ante la AFIP en un banco de Luxemburgo con un saldo de 300 mil dólares, y ahora el Gobierno y la Justicia buscan recuperar ese dinero.

El rol de Manzanares en los negocios de la familia y el entorno de los Kirhcner resultó clave: fue quien en 2009 entregó un informe al entonces juez federal Norberto Oyarbide “justificando” supuestos ingreso en blanco para que “cerrara” el incremento patrimonial del 158 por ciento que los Kirchner había tenido en el 2008.

Manzanares quedó preso acusado por Bonadio de intentar eludir de un embargo judicial el efectivo que se percibía todos los meses por alquileres de departamentos en un edificio de Santa Cruz propiedad de la familia Kirchner, bajo investigación en Los Sauces.

Lucía Salinas para Clarín


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